Uno de los objetivos principales de las marcas que implementan el marketing digital en sus campañas y estrategias es posicionarse entre los primeros resultados de los buscadores web como Google. Lo que se traduce en una afluencia mayor de clics y visitas a nuestra página. Sin embargo, la simpleza que esto ofrece a primera vista choca de lleno con la enorme competitividad y ferocidad de internet; ya que la misma oportunidad la tiene millones de marcas y empresas diferentes. Pero lo más importante, aunque no lo parezca, es que esta tarea casi titánica es muy posible de superar.

El primer paso es estar en internet, pero simplemente con sentarse a esperar a que los motores de búsqueda nos concedan un sitio en la primera página no vamos a conseguir nada. Es indispensable desarrollar un trabajo que nos permita adecuarnos a las herramientas que emplean los buscadores y cómo funcionan para asegurarnos esa posición en el mercado; así como para poder desmarcarnos de la competencia de nuestro mismo sector.

Aquí entra en juego uno de los conceptos más importantes del marketing digital, y que está estrechamente ligado al copywriting: el posicionamiento SEO. Gracias a él podemos conseguir que nuestro dominio web se sitúe entre los resultados principales de las búsquedas de los usuarios. Voy a darte un par de consejos sobre qué aspectos son los más importantes a la hora de cuidar tu posicionamiento, así como unas recomendaciones que seguro que te sirven. ¡Vamos a ello! 

Diferencia las dos clases de SEO que existen

Dentro del SEO podemos distinguir dos variedades distintas que dependen de nuestra intervención, ya sea directa o indirecta: el SEO On Page y Off Page. En el primero me refiero al trabajo que podemos hacer en nuestra página web de manera que la ajustemos y qué contenidos subamos, todo ello bajo nuestras indicaciones; en el segundo, las decisiones no las tomamos nosotros, sino que entran en juego todos los factores ajenos a nuestro dominio.

Se trata de una explicación muy esquematizada para hacernos una idea de qué elementos podemos controlar y a qué otros nos debemos supeditar para conseguir nuestro objetivo.

Los aspectos clave para un buen posicionamiento

1.- El planteamiento inicial

Desde el momento en el que nuestra página web se está creando, el SEO ya entra en acción. Es un error muy común lanzarla y, después, preocuparse por ir ajustándose a las necesidades del SEO. Por eso mismo, antes de ponerla en marcha hay que planificar bien todo lo relacionado con ella: el aspecto, cómo es tu estructura, qué tipo de contenidos va a ofrecer  y de qué manera se irán organizando, decidiendo cuáles son las palabras clave que utilizarán los motores de búsqueda para localizarnos.

También es muy importante prestarle atención al estado de la página. No estoy refiriéndome al diseño, sino al funcionamiento interno: se ve bien en distintos formatos, se carga rápido, no genera problemas para visualizar la información o cualquier otro detalle técnico.

2.- La selección de las keywords

También conocidas como palabras clave, son aquellos términos que se utilizan para identificar o etiquetar nuestra marca o sitio web. Cuando escribimos un texto para publicarlo en un blog, o para que acompañe una publicación en redes, procuramos cuidar y elegir una serie de palabras determinadas que sirvan para aumentar su visibilidad, pues los buscadores consideran que cumple con los parámetros que establecen para recomendar una página u otra.

Además de para el posicionamiento directo, la elección de estas keywords es muy útil a nivel interno de nuestro sitio web porque permite agrupar el contenido, organizarlo y mostrarlo de forma más limpia, adecuada y atractiva. También, como aspecto extra a tener en cuenta en este apartado habría que mencionar los enlaces internos, que permiten moverse de manera más orgánica por las diferentes secciones que albergue nuestro sitio web. 

3.- La experiencia técnica 

Si hablamos de ingresar a un sitio web hay que hacerse una pregunta muy clara: ¿desde dónde van a acceder los usuarios? La gran variedad de formatos y medios que existen a nuestra disposición deben tenerse en cuenta cuando diseñamos nuestra web. Ya sea para ordenador, tableta, móvil o cualquier otro dispositivo que nos venga a la cabeza, la interfaz debe adecuarse a cada uno de ellos para mejorar la experiencia de usuario. 

Además, desde hace un tiempo, Google —el buscador más utilizado del mercado— analiza la velocidad de carga de cada página y da prioridad a las que menos tardan en cargar su contenido. Por tanto, una web bien optimizada también es fundamental para mejorar nuestro posicionamiento SEO.

También existen otros medios para iniciar búsqueda, no solo escribiendo texto, por lo que es fundamental pensar en las distintas posibilidades por las que un posible cliente puede llegar a nuestro dominio, cómo interactuará con él y, por ende, cómo los motores de búsqueda nos situarán en los resultados.

Moldea tu página web a tu medida

Que nos reconozcan y nos encuentren a través de internet es una de las tareas más difíciles y satisfactorias del posicionamiento SEO. Y la dificultad está en que hay que lidiar con elementos externos a nosotros que no podemos controlar. Esto podría aplicarse a cualquier contexto, pero aquí debemos precisar en que estos no dependen de la reacción humana; sino de la digital, actuando en consecuencia gracias a cifras y datos concretos.

Pero claro, sabemos cómo funcionan, cómo sacarles provecho y cómo ser capaces de encontrar nuestro sitio en el mundo digital.